Soufflé de Durazno
Un clásico soufflé dulce, ligero y aireado, elaborado con puré de duraznos, yemas, leche, fécula de maíz y un toque de kirsch. Las claras batidas a punto de nieve le confieren su textura característica, ideal para un postre elegante.
- Tiempo
- 35 min
- Porciones
- 4
- Dificultad
- Intermedia
Ingredientes
Para el puré de durazno
- 4 piezas duraznos
- 1 cucharada kirsch
Para la crema base del soufflé
- 250 mililitros leche
- 1 cucharada fécula de maíz
- 3 piezas yemas de huevo
- 10 gramos mantequilla sin sal
Para la crema base y el merengue
- 100 gramos Azúcar granulada
Para el merengue
- 3 piezas claras de huevo
Para engrasar el molde
- mantequilla (al gusto)
Para espolvorear
- azúcar glas (al gusto)
Utensilios
- Cuchara de madera
- Molde desmoldable para pastel
- Tazón
- batidora
- cacerola
- cucharas para medir
- horno
- licuadora
Pasos
-
Pelar los duraznos, trocearlos y pasarlos por el pasapuré. Añadirles una cucharada de azúcar y el kirsch.
-
Cocer la leche con dos cucharadas de azúcar. Cuando empiece a hervir, añadir una cucharada de maizena disuelta en una tacita de leche. Remover hasta que empiece a espesar. Retirar del fuego y dejar enfriar.
-
Una vez fría, añadirles las yemas, una a una, y un poco de mantequilla. Agregar el puré de durazno. Batir las claras a punto de nieve, con una cucharada de azúcar, e incorporarlas cuidadosamente.
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Verter todo en el molde, untado previamente con mantequilla y espolvoreado con azúcar glas. Cocer a fuego moderado, casi fuerte, durante veinticinco minutos. Terminada la cocción, espolvorear con azúcar glas, mantener en el horno unos instantes, y servir de inmediato.